Mostrando entradas con la etiqueta hombre gris. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hombre gris. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de marzo de 2023

Inhalación

Volver ao lugar onde os cheiros nos atravesan a pituitaria e colonizan a razón.
Cada inhalación a auga prometida que bendice a nosa gorxa erma.
Pechar os ollos. Volver abrilos e que nada exista máis.
Non hai cheiro nin gusto.
A memoria foi só ilusión.
Fumos, somos e seremos só a suma de aquelo que vivimos e que nunca puidemos gozar.
Museo MEGA, A Coruña, xuño de 2022

viernes, 30 de septiembre de 2022

Ilusión de cor

Días grises, pulsións multicolor.
Vibracións e acordes azuis, pintados á man só para profanos.
Horas, minutos e segundos que se atoran no esternón.
Explotan os átomos de osíxeno, tinxindo de vermello cada pensamento.
Ritmos e pausas que se enganchan en cada pincelada.
O lenzo que é a rutina precisa de cada Mi sostido para darlle sentido ás agullas do reloxo.
Unha de cada doce voltas o cuco queda sen voz.
Tamén a el lle explotou a razón.

30 de setembro de 2017

domingo, 4 de septiembre de 2022

Se vende

Non, nin a morte nos iguala. Non importa cantas veces nolo quixeran facer crer. 
Nacemos descastadas, morremos descastadas.
Cemiterio de Pereiró, Vigo, 31 de xullo de 2021

sábado, 27 de agosto de 2022

Exhalación

Cada latexo, cada inspiración.
Cada mirada, cada vibración.
Cada segundo no que quedamos sen alento.
Cada pestanexo.

Non precisamos máis ca un suspiro para recordarmos que seguimos vivas.
Aínda.

sábado, 23 de julio de 2022

Respirar

De todas as horas que aquí nos damos, cantas nos adicamos solamente a respirar?

Non é que non sexa esta unha función básica para a supervicencia humana, porén, é posible que haxa outras moitas (case) igual de importantes? 

Non se trata de deixar grandes legados a quen virá despois. Nin tampouco en esperar placas no limiar da porta porque fomos grandes homes e mulleres para a sociedade. 

Cecais, e só cecais, estar vivas consista en sacar o mellor de cada día sen agardar nada a cambio. Sabendo que o fixemos o mellor que sabíamos e tan ben como puidemos. Deixándo todo un pouquiño mellor do que o atopamos. Pois, a fin de contas, a todas nos han de comer os bechos.

E ata entón, seguir adiante sen esquecernos de respirar, por suposto.
Tarsis representada na rosa dos ventos da Torre de Hércules, A Coruña (3/06/2022)

sábado, 6 de febrero de 2021

Reflectar

Imos (pola vida) tan axiña, con tanta velocidade, que cando paramos cremos morrer. Recibimos tan forte golpe á nosa inercia que nos fai sangralo nariz e nos deixa sen pulso. 

Por iso cada vez que nos atrevemos a deter ese bólido que é a nosa humanidade trememos, transpiramos e cremos ver dobre. Multiplícanse as pantasmas que non nos deixan durmir, amontónansenos esas débedas que non se poden pagar con cartos. 

Mais nada diso é tal. Todo é froito da nosa ignorancia. Descoñecemos a quen vive ben dentro de nós. Daquela, cando nos detemos, aínda que só sexa un segundo, enfrontamos quen somos. Para ben ou para mal. Estamos dispostos a mirarnos nese espello? Temos o que hai que ter para enfrontarnos a quen nos devolve un sorriso maníaco?

O que fagamos nesa pausa, nesa rebelión contra a voráxine da modernidade será o que determine o noso futuro, os nosos seguintes azos na vida.

E nese intre, máis ca nunca, tamén nos preguntamos se todo isto mereceu a pena. 





domingo, 6 de agosto de 2017

Peaxe de ausencias


Sempre soupemos que non se podía gañar. E a pesar de todo deunos igual.

Non queda lugar para os arrepentimentos porque tarde ou cedo todos acabaremos no mesmo buraco do inferno. Se non nos atrevemos só nos quedará asumir que outro o fixo no noso lugar e aprender a vivir con elo.


Görlitzer Bahnhof, Berlin, 22/04/2017

Step by step,
Heart to heart
Left, right, left
We all fall down
Like toy soldiers
Bit by bit torn apart,
We never win,
But the battle wages on
For toy soldiers



¿Merecería entón a pena todo o camiño ata aquí?

domingo, 11 de junio de 2017

Pequeña rebelión social (II)

Paso a paso. Día a día. Parándose a coger aire pero sin detenerse. "Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros"(1), pero quizá los odie aún más y le hagan ver que usted no es más que un pedazo de carne putrafecta en un traje gris. 

Es necesario caerse para volver a levantarse. Arañazo tras arañazo. "Deberiamos ir desnudos, se vive mejor sin armaduras"(2), pero nunca sin una opción B. Cuando ya has quemado todas las naves y todos los puentes solo queda avanzar sin dejarse arrastrar por lo que queda atrás.

¿Caiga quien caiga? Otros lo llamarán daños colaterales. Algunos lo marcamos como una cruz en la culata. Ya van 47 y los que nos quedan a deber. Tarde o temprano también rendiremos cuentas. ¿Será aquí y ahora?

Y entonces llega el momento de mandarlo todo a tomar por saco y defender(te) con uñas y dientes.
¿Sin dudar?
Jugárselo todo a un farol.
Y ganar. 
Porque tarde o temprano

Du musst dir schon selber helfen, wenn dir was dran liegt (3)

Da el paso. Aunque sea con el pie izquierdo.
Cruza esas líneas rojas que otros escribieron por/para ti.

¿Qué es lo peor que puede pasar?


15/02/2017


(1) Atribuida a Groucho Marx
(2) Träne
(3) Keine Hymnen heute- Broilers

jueves, 19 de julio de 2012

Expectactivas

Julia había creído siempre que llegar a la treintena implicaría cambios radicales en su vida. Que los curritos de verano con contratos de tres meses y luego ¡puerta!, se convertirían en su propio despacho con vistas a la Gran Vía. Que sus Manolo Blehnik algún día dejarían de ser de mercadillo. Y que sus juergas nocturnas de cubalitro y reguetón acabarían eclipsadas por veladas en el Teatro Real acompañadas de un buen caldo francés. 

Julia, como muchos otros, se equivocaba. Había vivido confundida toda la vida. Ni los veinte ni los treinta habían sido como ella los había soñado. No habían llenado su corazón de gozo, hecho saltar su pecho de alegría y adrenalina. Los cuarenta y los cincuenta tampoco lo harán. Porque no es ella quien ha elegido, no son sus deseos ni sus sueños. Todo lo que anhela es solo aquello a lo que cree que tiene que aspirar, lo que una mano manipuladora y una voz sediciosa ha plantado en lo más hondo de su cerebro. 


Y mientras tanto, a solo unos centímetros de sus pestañas,la vida aún continúa esperándola, con las guirnaldas de su fiesta sorpresa ya agostadas.


lunes, 11 de junio de 2012

Sala de espera

Todo se movía paseniño, segundo a segundo. Sen présa e con moitas pausas para coller folgos. Pero chegou un día no que Manolo decidiu cambiar de estratexia. Ergeuse, xurou mentando a cantos santos recordaba, e prendeulle lume ao pasado.

09/10/2011

miércoles, 4 de abril de 2012

Camuflaje

El instinto de supervivencia nos mueve a camuflarnos, a diluirnos en la masa, en la mediocridad. Y pocas veces somos capaces de resistirlo. Nos cubrimos con ropa de moda, con un aspecto externo que no nos define, pero nos protege e implica la pertenencia a un grupo mayor. El aislamiento es la condena al ostracismo, la desesperación, la ruina social y personal. Nos aseguramos en nuestra zona de confort aunque eso sea lo que interiormente más odiemos. No nos atrevemos a poner un pie fuera de ella. Y si para sobrevivir en el mundo moderno tenemos que transmutarnos en lo que no somos, lo hacemos. Clichés, frases hechas, trajes de etiqueta, comportamiento socialmente aceptado y estandarizado. Hombres y mujeres grises. 

Al final, no queda nada más que una cáscara.  Aunque, si hay suerte, bajo ese caparazón, aún persiste la esencia. Y si los dados nos han dado una fortuna aún más próspera, con las palabras adecuadas y el pálpito correcto podemos deshacernos de lo impuesto y volver a ser nosotros, o a intentar convertirnos en quienes queremos llegar a ser. 

Intruso

jueves, 1 de marzo de 2012

Pequeña rebelión social

Llega a tu hora, ni un minuto antes ni uno después. Siéntate en tu escritorio. Enchúfate a esa caja gris que es tu ordenador, te absorberá el cerebro, pero no importa, eso no es los que nos hace falta a nosotros. No es tu imaginación lo que nos interesa. Queremos tu capacidad de concentración, tu dedicación 24/07.  Ni tan siquiera nos importa tu habilidad con los números, solo tu disponibilidad y tu compromiso con la empresa. Entrega a las 12.00 un informe de 100 páginas sobre la estrategia de la compañía. Exhibe sobre tu mesa la abultada cartera de clientes que has conseguido este mes y deja que los demás pierdan los nervios tras falsas sonrisas de cordialidad. Haz el descanso para comer de las 12.30 y sonríe ante cumplidos hipócritas mientras todos esconden los dientes con los que desearían desgarrar tus entrañas. Vuelve a tu mesa. No pares ni para ir a retrete. Termina tu día y vuelve a coger el metro y más tarde el autobús. Llega a casa. Quítate la corbata. Desátate los zapatos. Métete en la cama y sueña con domir lo suficiente, la cantidad imprescindible para resistir un día más. Y si tienes valor, reza para lograr la fuerza de voluntad que te permita romper el círculo vicioso. Aunque sea con la más pequeña rebelión contra los hombres del traje gris.